domingo, 17 de enero de 2016

TEMA 8: MÉTODOS EN LA ENSEÑANZA DE LAS LENGUAS EXTRANJERAS

En este último tema hemos tenido la posibilidad de analizar los diferentes métodos y modelos para la adquisición de una L2 que desde el siglo XIX hasta nuestros días han ido evolucionando, desarrollando diferentes propuestas y enfoques de aprendizaje. En esta entrada analizaré brevemente las principales característica de cada método para, en la parte conclusiva, dar mi opinión sobre cuál o cuáles deberían ser los métodos aplicables en una clase de L2.



Veamos las características principales de cada método, diferenciando los que han nacido en EEUU de los que han nacido en Europa.

Entre los nacidos en Estados Unidos y en el mundo Anglosajón encontramos:

  •  Método Natural: Boston 1860. Saveur abre una escuela en Boston en 1860 y propone enfocar el aprendizaje de la segunda lengua de forma parecida al de la primera. Se evita la traducción, se empieza enseñando la pronunciación y se utilizan la música y la mímica. Este método sentará las bases del método directo.
  • Método Audiolingüe: “Método Fries”. Usado por primera vez tras la segunda guerra mundial, este método pretende potenciar las destrezas de comprensión y expresión oral para posteriormente desarrollar la comprensión oral y la escrita. Se basa sobre todo en ejercicios de memorización y repetición “drills”; el docente actúa como modelo a imitar y los elementos lingüísticos se contrastan siempre con la lengua materna.  
  • Respuesta física total: “Método Asher”. Nace en California en los años 70 y pone su énfasis en la comprensión oral, considerada más importante que las destrezas productivas. El significado de la lengua meta se comunica a través de acciones. El profesor actúa como director de una obra teatral; no hay libros, se usan juegos como el “Simon says”, y parte de la base que una lengua se aprende tal y como aprenden los niños su lengua madre. 
  • Método Oral y Situacional. Reino Unido. Empieza como continuación del método directo y se mantiene vigente durante los años 50. Parte de la base de utilizar en clase solo la lengua meta; se seleccionan el vocabulario y la gramática en función de las distintas situaciones, y la lectura y la escritura se introducen solo cuando el alumno posee un buen léxico y una buena base gramatical.
  • Método Comunicativo: Reino Unido. Nace en los años 70 como reacción a los enfoques exclusivamente gramaticales. Su principal característica es que los objetivos del curso deben reflejar las necesidades del alumno, potenciando tanto las destrezas lingüísticas como las comunicativas, en función del contexto en el que el alumno va a utilizar la lengua. Su principal objetivo es la comunicación; se prevén actividades que fomenten la acción y la interacción (actividad de role-play, problem solving, canciones, etc.), la gramática no representa un fin en sí misma y está basado en la centralidad del alumno.
  • Enfoque por tareas: “Project Work”. Mundo anglosajón e India. La organización gira alrededor de una tarea para desarrollar la competencia comunicativa del alumno. Todas las actividades son funcionales a la realización de una tarea final que permite alcanzar el objetivo previamente establecido. El aspecto más destacable es sin duda el papel activo del alumno; el profesor controla todo el proceso y propone actividades. Se apela a la creatividad y el resultado final de todas las tareas es la creación de un proyecto. 

  • Entre los métodos nacidos en Europa encontramos:

  • Método gramática traducción: “Método Prusiano”. Domina Europa entre 1840 y 1940 y considera que la lengua escrita es más pura que la hablada. Está basado principalmente en memorización, reglas gramaticales, textos bilingües, traducción, literatura, lectura y escritura. Se espera del alumnado que alcance un alto nivel de traducción y que sea capaz de comprender textos escritos en otra lengua.
  • Método directo: “Método Berlitz”. Francia y Alemania. Entre sus principales características encontramos el uso exclusivo de la lengua meta en clase: no se traduce, no se explica sino que se actúa, se hacen preguntas y se corrigen los errores en el momento.
  • Método del silencio: “Método Gattegno”. Egipto-Europa. Tuvo mucho éxito en los años 60 y su nombre se debe al papel secundario que toma el profesor frente al papel activo del alumno. La lengua se presenta como una serie de colores que representan sonidos vocálicos y consonánticos. No hay explicación gramatical, el profesor usa gestos y mímica, y se espera del alumno que adquiera independencia, autonomía y responsabilidad.
  • Sugestopedia: “Método Lozanov”. Bulgaria. Este método considera que el aprendizaje más efectivo es el que se realiza a través de la sugestión, eliminando todo tipo de estrés y ansiedad. El estudio de la gramática es mínimo, se fomentan las destrezas comunicativas orales, se realizan diálogos y traducciones, se usan canciones y se evita la corrección inmediata.


Tras conocer las principales características de los métodos comunicativos que se han ido desarrollando a lo largo de los años, creo que si bien hoy en día el más acorde con las directrices del MCR es sin duda el método comunicativo y el del enfoque por tarea, no podemos obviar las aportaciones que nos han ido ofreciendo las demás metodologías. Creo, por lo tanto, que en una clase de L2 deberíamos ser capaces de utilizar múltiples opciones. Si bien partimos de una base comunicativa, no podemos obviar la importancia que tiene generar un clima de aula sereno y relajado, así como utilizar técnicas variadas que espacien desde los “drills” a los ejercicios de traducción, o a los recursos teatrales de mímica y gestualidad. Saber elegir las actividades adecuadas determinará, sin duda, el éxito de nuestras clases.





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